La Libertad Constituyente con cada vez más presencia en las Universidades españolas. El pasado lunes 10 de marzo de 2025 la delegación de la Junta Democrática de España en Córdoba organizó un debate en la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba.
La delegación de Málaga de la Junta Democrática fue partícipe de la realización del evento. Los participantes en la mesa de debate fueron:
LUIS JOSÉ SÁENZ DE TEJADA (Ex-magistrado, divulgador en el canal anticorrupción TV)
MARCOS PEÑA MOLINA (Divulgador, jurista, abogado y profesor)
DIEGO MEDINA MORALES (Dr. Prof. Univ. de Córdoba (UCO))
ÁNGEL BARTOLOMÉ GÓMEZ PUERTO (Dr. Prof. Univ. de Córdoba (UCO)) Estos discutieron en 4 bloques las siguientes cuestiones:
1º Bloque Formas de Gobierno y de Estado.
2º Bloque Formas de Gobierno y de Estado:Democracia y Constitución de 1978.
3º Bloque Formas de Gobierno y de Estado:Funcionamiento de la Constitución ante crisis recientes.
4º Bloque: Participación Ciudadana
Próximamente la Conferencia será compartida a través de los canales oficiales y online de la Junta Democrática de España, si bien hemos considerado oportuno compartir una breve síntesis de los temas tratados por cada ponente en su intervención en cada bloque.
1ª Bloque Formas de Gobierno y de Estado.
Ángel Bartolomé Gómez Puerto: Montesquieu distingue tres formas de gobierno (República, Monarquía y Despotismo), mientras que Aristóteles habla de seis. A nivel contemporáneo, se diferencian dictaduras y democracias. España ha transitado entre regímenes pseudodemocráticos y sistemas parlamentarios. La organización del poder en España, desde la Constitución de 1978, responde a un modelo social, democrático y de derecho, integrando principios como el imperio de la ley, la separación de poderes y la garantía de derechos y libertades. Sin embargo, la separación de poderes es difusa, con una fuerte comunicación entre ellos. La Constitución tiene tres dimensiones: orgánica (estructura del Estado y poderes), dogmática (derechos y libertades) y programática (objetivos de cambio, como los principios económicos del artículo 9.2). España es un Estado democrático, pero con deficiencias en la participación ciudadana: el referéndum apenas se utiliza y la iniciativa legislativa popular está muy limitada. La igualdad también tiene dos vertientes: la formal (art. 14) y la material (art. 9.2). La Constitución de 1978 fue un pacto entre partidos, pero su redacción no fue transparente ni aprobada en una asamblea constituyente.
Luis José Sáenz de Tejada: La división de poderes no existe. En su experiencia judicial, ha visto cómo el derecho se aplica de manera arbitraria. Los derechos fundamentales están reconocidos, pero carecen de mecanismos efectivos de protección. La Constitución no se cumple, y los partidos controlan el poder y no rinden cuentas.
Marcos Peña: Distingue entre Estado (estructura del poder) y Gobierno (ejercicio del poder). Un sistema es democrático en la medida en que los ciudadanos pueden limitar el poder. La democracia no se define solo por el voto, sino por la capacidad de control ciudadano. En España, el poder judicial no es independiente, y la falta de mecanismos de control demuestran que en España no hay democracia política.
Diego Medina Morales: El Estado ha absorbido la soberanía popular. El control ciudadano sobre los gobernantes es fundamental, pero en España no se ejerce de manera efectiva. La falta de aprobación de presupuestos debería llevar a la caída de un gobierno, pero no ocurre. El Estado regula todo.
2ª Bloque Formas de Gobierno y de Estado:Democracia y Constitución de 1978
Diego Medina: La idea contractualista de la Constitución como pacto social es discutible. La estructura electoral y el papel predominante de los partidos políticos en la Constitución han generado un sistema que aleja a los ciudadanos del poder.
Ángel Bartolomé Gómez Puerto: España tiene elementos democráticos, pero son mejorables. La soberanía reside en el pueblo, aunque se ejerce con deficiencias a través del Congreso y el Senado. Se propone una circunscripción electoral única para reducir el control de los partidos. La Constitución permite candidaturas independientes, pero la ley electoral (LOREG) lo limita. La reforma constitucional es casi imposible debido al bloqueo de los partidos. La desconexión entre ciudadanía y poder debe corregirse para evitar que una élite controle el sistema.
Marcos Peña: España no es una democracia, sino un Estado de partidos. La falta de separación entre ejecutivo y legislativo impide el control efectivo del poder.
Luis José Sáenz de Tejada: España no tuvo un verdadero proceso de libertad constituyente. La Constitución no se cumple, y los partidos imponen disciplina de voto, vulnerando el principio representativo.
3ª Bloque Formas de Gobierno y de Estado:Funcionamiento de la Constitución ante crisis recientes
Luis José Sáenz de Tejada: Las instituciones interpretan la Constitución según intereses políticos. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el Estado de Alarma, pero permitió su aplicación por conveniencia.
Ángel Bartolomé Gómez Puerto: La corrupción es un problema estructural que el poder judicial debe combatir con recursos adecuados. En crisis como la pandemia,se debió aplicar el Estado de Excepción con un mayor control
Diego Medina: La reforma del Consejo General del Poder Judicial ha politizado el sistema, permitiendo que el ascenso judicial dependa de decisiones políticas.
Marcos Peña: La Constitución otorga potestad jurisdiccional, pero no un poder constituyente al sistema judicial. Un poder constitucional debe ser capaz de frenar a otro, lo cual no ocurre en España. Como le ha ocurrido a Donald Trump que ha sufrido una paralización de una orden presidencial.
Luis José Sáenz de Tejada: El sistema judicial está controlado políticamente, permitiendo que personas sin experiencia judicial accedan a cargos clave. Presidencia de Carlos Lesmes del Tribunal Supremo.
4º Bloque: Participación Ciudadana
Marcos Peña: El ciudadano no tiene medios legales efectivos para influir en el sistema político. No existe una moción de censura desde los distritos, porque no hay diputados de distritos. Imaginemos que, el día de las elecciones, 10 millones de personas decidieran manifestarse en lugar de votar. La legalidad seguiría vigente, pero la legitimidad que sostiene las instituciones desaparecería. Sin embargo, los medios de comunicación probablemente ignorarían un evento de tal magnitud. Para cambiar esto, quizá se podría reformar el Título X de la Constitución, que regula su reforma. Una ley ordinaria no necesita necesariamente una conexión emocional con la sociedad, pero la Constitución sí: si la ciudadanía no se identifica con ella, hay un problema de legitimidad.
Diego Medina: Votar no garantiza ningún cambio real dentro del sistema actual. El sistema de listas impide que los ciudadanos elijan directamente a sus representantes, ya que las candidaturas son decididas por el líder del partido. Una vez en el cargo, los representantes actúan en función de los intereses del partido para garantizar su inclusión en las listas en futuras elecciones, en lugar de responder a los ciudadanos. La clave del cambio está en hacer que esta realidad sea comprendida por el mayor número de personas posible, generando conciencia sobre la necesidad de reformar el sistema electoral.
Ángel Bartolomé Gómez Puerto: La Constitución establece en su artículo 6 que los partidos políticos deben tener un funcionamiento democrático, pero la legislación no les exige que el proceso de selección de candidatos sea democrático. Esto podría cambiar con una reforma de la Ley Orgánica de Partidos Políticos, introduciendo listas abiertas y elecciones primarias obligatorias dentro de los partidos. No es una solución definitiva, pero sería un primer paso. En la actualidad, la ciudadanía solo dispone de la libertad de pensamiento y de expresión, mientras que el control real del sistema sigue en manos de los partidos políticos.
Luis José Sáenz de Tejada: La participación electoral nunca bajará del 50%, porque hay muchos votantes que tienen intereses económicos en juego. Esto implica que, aunque la desafección política crezca, siempre habrá un grupo suficientemente amplio de votantes motivados por razones económicas que garantizarán la legitimidad del sistema.
Finalmente, le entregamos a los ponentes unos obsequios. Queremos agradecer a los ponentes y a la Universidad de Córdoba por su disposición a la celebración de este debate.




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