Discurso 6 Diciembre 2024 – Día de la No-Constitución del 78.

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La Constitución del 78 se hizo mal, se creó en secreto, a espaldas del pueblo y aprovechando el miedo tras la muerte del dictador.

Fue un traje a medida, para una clase política, que heredaba los poderes del franquismo, con apariencia de “democracia” para que todo siguiera igual. Se constituyó una clase política “aforada” con todos los privilegios judiciales y sociales. Una Constitución que otorgó el poder absoluto a los jefes de los partidos para contratar a dedo. Rechazaron la posibilidad de que los ciudadanos eligieran a sus representantes directamente.

Una Constitución es el conjunto de reglas fundamentales para la convivencia de toda la nación, en la que los ciudadanos deben participar. En la que el poder político tiene que estar separado entre los que hacen las leyes, y el que debe hacerlas cumplir y donde haya límites y control a los gobernantes.

Toda la teoría política y constitucional, y el derecho Constitucional, confirman que “Toda sociedad, en la que no esté establecido la separación de poderes y la igualdad en derechos, carece de Constitución”.

En España hoy se pierden cada año 68.000 millones de euros por la corrupción política, el (4.5 % del PIB). Esta delictiva realidad demuestra que en la Constitución del 78 no existen límites ni control, ni separación de poderes.

(Dato de Telecinco programa de Risto Mejide “Demos” Jacobo.

La Constitución del 78 es una “Gran Mentira”

Con tanta corrupción política, ¿alguien se cree que es posible que los pilares básicos del Estado, como son la enseñanza, sanidad, justicia o seguridad, van a ser las mejores? Cuando estas instituciones están dirigidas por políticos y vemos cómo abandonan al pueblo cuando más lo necesita.

¿Por qué no se enseña la Constitución en las escuelas? Para que casi nadie se dé cuenta de lo chapucera que es.

En su artículo primero, están escritos, derechos fundamentos como la libertad, justicia, la igualdad, y el pluralismo político.

Esos derechos fundamentales, esas grandes palabras, están vacías de contenido, porque en la práctica no se cumplen. Solo son palabras escritas.

Uno de los pilares de La Libertad es la propiedad privada, que hoy no se respeta, ni se ampara por parte de las instituciones (la ocupación y la indefensión que sufran los propietarios) o cuasi la imposición de poner una alarma. Hoy es peligroso criticar la función y la corrupción institucional, porque te etiquetan desde las instituciones y te señalan por delito de odio. ¿Dónde está la libertad?

Mientras los valencianos, unos se ahogaban y otros con el agua al cuello, esperaban a ser rescatados, la clase política española, decidía “la cuota de poder de la televisión del Gobierno” ¿dónde está la justicia?

Si en España hubiera justicia, los responsables de esta vergüenza política, ya estarían puestos a disposición judicial, por no cumplir ni la ley, ni la Constitución.

¿Cómo es que la Agencia Tributaria, dotada de los medios más modernos y avanzados de control, sea la Institución más rápida, eficaz y eficiente, pero el Poder Judicial, sin embargo, es la institución más cara, burocrática y lenta? Una justicia lenta ¡no es justicia!

Si la ciudadanía no es igual ante la justicia, ni tiene las mismas oportunidades ¿En qué somos iguales? No puede haber igualdad mientras la clase política lo decida todo, sin límites ni control, y el pueblo no pueda participar en nada, ni tenga ninguna herramienta contra los abusos de los gobernantes. Es un absolutismo moderno.

La Ley Orgánica 4/1981 regula en España el Estado de Alarma y establece las medidas que se deben tomar en situaciones de desastres naturales como la de Valencia.

En su artículo 4, otorgado por el artículo 116, 2 y contemplada en los artículos 28.2 y 37.2 de la Constitución dice que es el Gobierno quién tiene que declarar el Estado de Alarma en todo o parte del territorio nacional, cuando se produzca unas inundaciones como las de Valencia, y movilizar todos los recursos del Estado en las vitales, primeras 24 horas. No se hizo. ¡Criminales!

Ante la desgracia de Valencia, sólo se le ocurrió contestar a los valencianos, con cientos de muertos, una sociedad destruida y en estado de shock, con una frase que quedará para la historia: “Si necesitan ayuda que la pidan”. Sólo por esta frase, y su dejación de funciones, debería comparecer ante la justicia.

La ley de “protección civil” de 2015 igualmente determina que es el Gobierno de España, quien por obligación debe actuar de oficio, ante una catástrofe de interés nacional, como la de Valencia y destinar todos los recursos del Estado necesarios, independientemente de quién lo comunique. Sea Estado de Alarma, o “emergencia nacional” como en Valencia.

Tanto por inacción de unos, como la omisión de otros, es toda la clase política española la responsable del abandono de Valencia, unos por actuar y otros por su silencio cómplice y criminal.

La clase política demuestra en cada actuación, que no es digna de la confianza de los españoles, porque son incapaces de entender que “A mayor poder, mayor responsabilidad”.

Sólo miran por sus partidos y su cuota de poder.

No están capacitados para gobernar, porque han olvidado la vocación de servicio.

Sólo tienen vocación de poder, sin saber, sin servir. Han abandonado a Valencia cuando más lo necesitaban.

Como hemos dicho, la Constitución es una chapuza. Mirad si no el artículo 2, ¿qué es eso de nacionalidades en una Nación? Es imposible y no tiene sentido, más que para los chiringuitos y el café para todos que se montaron a partir del 78.  

El artículo 122 de la Constitución, que regula el máximo órgano de los jueces (CGPJ) el 123 que regula el Tribunal Supremo, el 124 que regula la fiscalía ¿De quién depende la fiscalía? El 159 sobre el Tribunal Constitucional, un tribunal político, nombrado por políticos, que se encarga de decir qué ley es constitucional y cual no. Pues estos artículos de la Constitución del 78 dicen que tanto a los máximos órganos de los jueces, como los altos tribunales, los eligen los políticos (Congreso y Senado) al 50% desde 1985.

El artículo 71 regula el aforamiento y los privilegios de la clase política, durante los cuatro años que dura un mandato.

Serán juzgados por los Jueces elegidos por ellos mismos. No pueden ser inculpados ni procesados, sin la previa autorización de los políticos y además ganarán el sueldo que ellos mismos se pongan.

La transgresión de las palabras vacías de la Constitución del 78, es que no hay igualdad, ni justicia, ni libertad, porque la “instrucción penal” está altamente presionada por los partidos. Y cuando la Justicia actúa, el Gobierno luego indulta a los políticos y aquí no ha pasado nada.

Así que, actúen como actúen los políticos, y hagamos lo que hagamos los ciudadanos a día de hoy “será imposible obtener justicia, ni igualdad” dentro de este sistema creado a medida de los políticos.

Mirad lo que tienen montado. El Estado Español, está formado por: la Casa Real, el Gobierno de España, 19 Gobiernos regionales (autonómicos) 8.000 Ayuntamientos, 41 Diputaciones provinciales, de las que 38 son de régimen común y 3 de régimen foral, 14 Confederaciones hidrográficas, unas 30.000 asociaciones y ONG, entre las que se encuentran de jueces y fiscales, 41 sindicatos, 6.200 partidos políticos y los incontables expertos asesores de los políticos.

Casi tres millones de trabajadores públicos. La cifra más alta jamás registrada en toda la historia de España.

Y en enero de 2024 el Gobierno de España tuvo que reconocer a Europa que no había contabilizado bien el número de funcionarios, tras descubrir 300.000 empleados públicos más que estaban ocultos.

Un Estado gigantesco, ineficaz, ineficiente y excesivamente burocratizado, que abandona a la ciudadanía cuando esta lo necesita.

Datos publicados en 2021 por el abogado Francisco Cañada de Avellaneda abogado de Las Rozas (Madrid) y corroborados por los profesores y economistas José María Gay de Liébana y Carlos de Benito Álvarez.

En España hay más de 450 mil cargos públicos (políticos) con los sueldos más altos de toda Europa con diferencia, 36.000 coches oficiales.

Estamos muy por encima de la media europea en el número de políticos por habitantes. Hay 104 políticos por español. Sobran entre 250 y 300 mil políticos que son innecesarios y generan un gasto de 25.000 millones de euros, un saqueo a los españoles, con un 40% de paro. Marc Vidal España gasta un 40% más en salarios públicos, que Alemania, mientras 12 millones de españoles están al borde de la exclusión social, con salarios por debajo de 900 euros mensuales.

Es importante que los ciudadanos “no olviden” cómo Valencia ha sido abandonada a su suerte por la clase política española, pero también Murcia con el terremoto, la Palma con el volcán, y Canarias con el problema demográfico que sufren por la llegada masiva e incontrolada de personas del continente africano.

Y a los agricultores los tienen arruinados, y si protestan les dan de palos y les multan.

Con los 68.000 millones de euros que se pierden todos los años por corrupción política, se podría dar a fondo perdido 170.000 euros a cada familia valenciana que lo ha perdido todo.

Pero también se podría solucionar el problema de la vivienda que tienen los jóvenes que necesitan independizarse. Pagar las ayudas comprometidas a Murcia o la Palma. Ayudar a Canarias con el problema demográfico. Pagar las horas extras de la UME, o sencillamente volver a llenar las arcas de los “Fondos reservados del Estado

Que había como provisión de fondos, para futuras catástrofes y se vaciaron por la gigantesca corrupción de la clase política de los 90.

Como dijo Alfonso guerra sin consecuencias judiciales —ya era hora que robaran los nuestros—. Esta es la justicia y la igualdad del sistema proporcional de la Constitución del 78.

La ciudadanía sólo cuenta para pagar impuestos y contribuir al paripé de las votaciones, para que la clase política se sirva sin límites ni control, y los españoles más arruinados cada día y sin posibilidades de remontar.

Es muy importante no olvidar que la Nación española estaba antes que se formara el primer Estado. Formamos parte de una de las Naciones más antiguas, más valientes, con inmejorable situación geográfica y con una noble historia que honra a cada español solo por serlo. ¿Dónde quedó el espíritu español?

Los modernos “Estados de partidos” como elvigente hoy en España desde 1978, fueron impuestos por los vencedores de la II Guerra Mundial como una manera sencilla de reconstruir y gobernar los países de Europa.

En el sistema proporcional del 78 se vota una lista de diputados elegidos por el partido, y que no obedecen ni sirven al ciudadano, sino al partido. No hay representación política, aquí hay partidocracia. El 78 es una gran farsa.

Esta forma de Estado la definió Gerhard Leibholz, el presidente del Tribunal Constitu-cional de Bonn (Alemania) en 1951.

El jurista consideró que en el “Estado de partidos” la representación de los ciudadanos fue sustituida por la “identificación” con los partidos políticos y sus ideologías, logrando que el pueblo fuera neutralizado y cómplice del Estado.

“El pueblo salva al pueblo” es un gritod e libertad e igualdad, que contradice la gran mentira institucional y demuestra la grandeza de la Nación española. Valientes, leales y nobles. Los primeros en el peligro de la libertad. Lo ha demostrado cuando el pueblo voluntariamente, ha salido a socorrer a una parte del pueblo que ha sucumbido a una terrible catástrofe.

Ciudadanos de todas las edades y clases, de toda España y el extranjero, mayoritariamente jóvenes, agricultores, policías, militares, como volun-tarios civiles han acudido a Valencia a echar dos manos, a quitar barro, limpiar casas, apartar coches y proporcionar toneladas de alimentos y productos de primera necesidad, casa por casa, atendiendo desde bebés a ancianos, abandonados por sus gobernantes y aún hoy seguimos subiendo a Valencia. No hay poder que supere a un pueblo unido que clama justicia, pero el pueblo aún no se lo cree.

Es hora de romper o reformar este sistema podrido y amortizado por la corrupción política, después de 44 años. En ambos casos, pasa por sustituir el sistema proporcional, regulado en artículo 68.3 de la Constitución, por un sistema representativo uninominal por distritos.

Un sistema el que los ciudadanos elijan (voten) a sus representantes, y si no sirven a la sociedad, en cinco días finiquito y al paro. Nada de esperar cuatro años, y si han cometido cualquier clase de delito, que comparezca ante una justicia independiente de la clase política. ¡Que imparta justicia de verdad!

Si hoy tuviéramos en España un sistema repre-sentativo uninominal por Distritos, tendríamos sólo los gobernantes necesarios funcionales y eficientes, para gobernar el país.

Porque el propio sistema reclama el número de representantes necesarios que serían elegidos por los ciudadanos de los distritos de España. No habríamos llegado a los límites de corrupción, de pobreza, de paro y de falta de respeto a la Nación Española por parte de la clase política a la que hemos llegado. Ni habríamos lamentados tantas y tan graves negligencias en las enormes tragedias. Porque habrían pagado por ellas. Tampoco se perderían todos los años, 68.000 millones de euros por corrupción política.

El sistema de representación proporcional actual, está todo lo vivo que el pueblo lo permita ¡porque por dignidad y democracia está muerto!

El sistema de representación uninominal por distritos, por el que La Junta Democrática de España apuesta como la solución, iría acompañado de la elección directa del Presidente en elecciones separadas. Así se acaban los pactos de Gobierno, y la cantidad de mentiras y abusos a cambio de 7 escaños. 7 escaños a cambio de romper la nación española e indultar criminales.

Y ello se acompañaría también con un poder judicial independiente, tanto del gobierno, como del Congreso de representantes.

Un Consejo de Justicia elegido y formado por los miembros de la judicatura, jueces, magistrados, forenses, abogados etc.  Con una policía judicial independiente del Ministerio de Interior, con presupuesto propio e independiente de los presupuestos generales.

Todo el que ha estado en Valencia, ha sido testigo del abandono, la descoordinación y la falta de recursos del Estado. También, de las escasas dotaciones de militares, policías y bomberos que lo han dado todo con lo poco que tenían. Y a día de hoy lo siguen dando. El pueblo no puede aceptar que, con 120.000 militares en los cuarteles, hayan enviado a Valencia unos mil militares a los 4 días.

Mientras no olvidemos, “habrá esperanzas”.

Sabemos que la única manera de conseguir justicia y cohesión social, es forzar un cambio desde la ciudadanía.

Sabemos que es un llamamiento a la casta de los libres, la parte de la sociedad que no le vende su alma a la clase política corrupta. Pero son bienvenidos todos aquellos que sienten que es hora de un cambio de rumbo del sistema político.

Los que sienten que la Nación española merece una oportunidad. Hay que salir a la calle a forzar ese cambio.

La partitocracia del 78 está amortizada por la excesiva corrupción política y el abandono institucional, que nos está llevando a la destrucción. Es la sociedad la que tiene en su mano la oportunidad de comenzar un periodo constituyente para reconstruir un Estado eficiente, ligero de burocracia y eficaz.

Este es el momento de poner a prueba el espíritu de los españoles conscientes de la necesidad de cambiar “la justicia política” por “igualdad ante la justicia”. Con el espíritu cívico de Valencia.

Mientras no lo hagamos, seguiremos viendo cómo usan a España como una ramera, y tratando a los ciudadanos con inmoralidad, inacción, expolio fiscal, mentiras y abusos institucionales.

No fue fácil vencer a la mafia, como la describió José Bono después de 40 años en política, en la televisión pública como una gracia. “Hágase amigo del que hace las listas, y será diputado”.

Es mejor que no seamos todos Estado y el Estado sea eficiente y eficaz.

Es inaceptable que, en cada votación, los partidos políticos hacen caja, obtienen “un euro ochenta” por cada “lista” depositada en las urnas, 35.000 euros por cada diputado en Cortes.

Aparte de las subvenciones asignadas a los partidos según la cantidad de escaños ganados, los altos sueldos, las dietas, más lo que no sabremos.

Y luego, cuando necesitamos algo del Estado, nos abandona como en Valencia, o la gente se muere en las listas de espera de la Sanidad Pública. ¿A dónde van nuestros impuestos? A los políticos.

No debemos esperar que nadie venga a ayudarnos, tenemos que sentir orgullo de lo que somos y ser conscientes que estamos solos para  deponer a la clase política, por gobernantes eficaces.

La democracia es eso: poner bajo control a los políticos. Los políticos deben servirnos a nosotros, no al revés como ahora.

En España tenemos la suficiente conciencia en defensa de la naturaleza, no de su destrucción con la excusa del cambio climático, el fraude verde y las mentiras sobre el efecto invernadero, que salen del Ministerio de Transición Ecológica.

De las 25 ciudades que más contaminan en el mundo, ninguna es Europea. Son todas chinas excepto Moscú y Tokio. Los países que más contaminan son: China con un 30.3%, Estados Unidos un 13%, India 7%, Rusia 5% y Japón 3%, España el 0.7%, claro que España no tiene Industrias. La clase política española, siguiendo los abusos del Ministerio de Transición ecológica están empobrecido a todos los ciudadanos españoles y en particular a los agricultores. ¿Qué hace la clase política española? con el 0.7% de contaminación, contándonos que España va a salvar el planeta.

Y con esta excusa nos cortan los olivos, y ponen placas solares para enriquecer a los fondos de inversión y los especuladores.

Europa lleva 20 años sancionando a España con multas multimillonarias por no cumplir los estándares básicos de las depuradoras, que no paran de arrojar mierda al mar. En el campo debe haber cultivos, árboles, animales, agricultores y pastores que son los saben de los campos. No políticos y lobby alterándolo todo y sacando tajada de todo.

En España ha habido devastadoras inundaciones desde la época romana. Por si alguien se cree que la catástrofe de Valencia es un fenómeno sin precedentes, o debido al cambio climático político inventado, es sencillamente mentira.

Datos de Javier del Valle, profesor de Ingeniería del Medio Ambiente en Horizonte.

En el 87 en Valencia cayeron 817 litros por metro cuadrado en 24 horas y en Gandía 720 litros, el registro más alto en un día en la historia de España.

Lo que sí ha puesto de manifiesto la catástrofe de Valencia, ha sido la desbastadora y criminal especulación de recalificaciones de terrenos no urbanizables e inundables por parte de la clase política.

Esto no se habría producido de haber un sistema representativo uninominal por distritos, porque los representantes habrían luchado en el Congreso por la obras de prevención en sus distritos, por miedo a perder su puesto, como cualquier trabajador que quiere conservar su puesto de trabajo. Con los representantes de distritos también caben fallos, porque somos humanos, pero los errores se corrigen en una semana, no hay que esperar cuatro años. 

De haber habido el sistema de representantes por distrito, en 2004 se habrían realizado las obras hidrológicas del trasvase del Ebro a zonas secas. Se habría realizado la construcción de la presa en Chestepara proteger a los 16 Alacuás, Catarroja, Cheste, Xirivella, Godelleta, Masanasa, Paiporta, Picanya, Ribarroja, Torrent, Quart de Poblet, Loriguilla, Mislata y el barranco de la Saleta en Aldaya.

La diferencia entre el sistema de elección de representantes por distritos y el proporcional que tenemos ahora, es que, una atiende el interés de los ciudadanos, y la otra atiende los intereses de los partidos, la diferencia es que ha muerto mucha gente por ello. En 2004 las obras no se hicieron a petición de los separatistas a cambio de la gobernabilidad, porque el gobierno no tenían mayoría absoluta.

Con el sistema de representación por distritos, se habría evitado en gran medida la catástrofe de Valencia 20 años después. Pero desgraciadamente tenemos el “sistema proporcional”, que no protege al pueblo, solo protege los intereses de los partidos políticos. ¿Es esto justicia?

En Málaga el presidente del gobierno andaluz junto con los alcaldes de Málaga, Torremolinos, Alhaurín de la Torre, Alhaurín el grade y Cártama, han decidido la expropiación de los terrenos inundables de la Vega Mestanza un hermoso paraje natural cultivado con miles de árboles frutales perteneciente al distrito 9 Santa Águeda. Propiedad de 35 familias de agricultores que viven allí desde hace más de un siglo.

Estos políticos de diferentes partidos, amparados por el “sistema proporcional” se permiten la licencia de expropiar, recalificar y construir una planta para depurar la mierda que ira al mar a través del rio Guadalhorce en terrenos inundables donde los políticos han decidido y sin dar más explicaciones, perjudicando a las 35 familias de agricultores y arrancando miles de árboles. Cuando lo aconsejable es instalar estas depuradoras en zonas altas, cerca de un rio (Guadalhorce) no en terrenos inundables.

Y ni que decir tiene que están dejando Málaga como una ciudad para los extranjeros, donde la vivienda para el malagueño es un lujo imposible de pagar. Los políticos nos están echando de nuestra propia tierra.

La Junta democrática de España y el movimiento abstencionario representan un proyecto como solución al problema político para España:

  1. Límites y control a la clase gobernante.
  • Eliminar de la Constitución los artículos 6 y 7 Partidos políticos y Sindicatos deben estar fuera del Estado. De esta manera los partidos y sindicatos que existan serán porque sus bases así lo quieran y los apoyan con su dinero, no con el dinero de los impuestos. Así no se perdería dinero público en holgazanes, aprovechados y corruptos que solo abogan por los funcionarios.
  • Que los españoles elijamos separadamente al Presidente del Gobierno. Separación de poderes Ejecutivo con el Legislativo.
  • Independencia Judicial. Igualdad ante la justicia de todos los españoles.

¡Viva España en Libertad!

Por Fran Melgar.

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